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domingo, 22 de enero de 2012

La Concentración de Poder

Intenté escoger con cuidado el tema de mi primer post del año. Analicé la mayoría de los hechos que impactaron a la opinión pública durante el 2011. De estos acontecimientos, sin duda, el que más llamó mi atención fue el movimiento de "Los Indignados". A mi juicio, este es un fenómeno de la mayor relevancia, pues implica las primeras manifestaciones de rebeldía contra los grandes conglomerados empresariales y, curiosamente, generadas por una clase media que tiende a homogeneizarse en todo el mundo. El "proletariado" de hoy  no es la clase obrera o campesina de hace un siglo. Más bien, se compone  de ciudadanos que, en su mayoría, viven de un trabajo técnico o profesional que les  permite  acceso a un  mayor  bienestar material. Pero, y a pesar de este progreso, las grandes compañías acumulan y acumulan utilidades  a costa de este ciudadano común y provocan que la brecha entre  este nuevo proletariado y los grandes capitales sea sideral. El problema se agrava aún más con la dependencia que mantiene a una clase política mediocre sometida a estas corporaciones. Nos encontramos con líderes que no están dispuestos a  perder sus posiciones de privilegio y, para ello,  requieren grandes sumas de dinero  proporcionadas por estos conglomerados. Por tanto, a la hora de ejercer su mandato, la clase política  se debe más a sus mecenas que al electorado. Las transnacionales ejercen un poder que ni siquiera es contrarrestado por la "Igualdad ante la Ley" que, se supone, debiera  garantizar la Democracia moderna. Los ciudadanos están  desamparados y sienten que el sistema político no los protege de los abusos cometidos por estos holdings. Por el contrario, ninguna decisión política se toma sin consulta previa a estos poderes, además, a la primera señal de peligro en cuanto se vaya a aprobar una norma contraria a sus intereses, se pone en marcha una  maquinaria de lobby que tiene por objeto ejercer influencia en los que gobiernan. Influencia que el ciudadano común ni siquiera sueña ejercer. Por otro lado, se supone que la Economía Social de Mercado garantiza la Libre Competencia. Sin embargo, lo anterior hoy es discutible al estar las megaempresas controladas por  pocas manos  y haciendo estas lo posible para sacar del  mercado al pequeño y mediano empresario. Las grandes revoluciones se producen porque los privilegios de la clase dominante ya no son tolerados ni justificados por el ciudadano común y eso es lo que sucede. Podría existir una gran semejanza entre las transnacionales y la nobleza francesa, así como también del ciudadano común con el pueblo que se levanta en armas y toma La Bastilla. Espero, eso sí, no vuelva la guillotina. En todo caso, estos son procesos complejos y largos en el tiempo. Pero, me come la curiosidad por conocer el desarrollo de  los hechos. Quiero  averiguar si este movimiento será, en definitiva, un pilar en el desarrollo cultural del hombre. Saludos.

15 literatos:

Pluma Roja dijo...

Buenas noches,

Un post interesante y bien documentado. Creo que retornar a la Bastilla aún sin guillotina, sería una regresión. Habrá de esperar una actitud digna y sin corrupción por parte de los políticos para que exista un verdadero desarrollo de la cultura del hombre.

Saludos cordiales.

elisa...lichazul dijo...

el Poder y su aglutinamiento se da en todos los estratos, no estamos ajenos , somos meras dianas a sus dardos, pues cuando nos alcanza tambalean todos nuestro preceptos y axiomas, el Poder es adictivo, una especie de dulce veneno que nos contamina y nos domina hasta hacernos sus esclavos

un abrazo y te felicito, no es fácil ser equilibrado en un tema en donde las aristas son como la rosa de los vientos

Ambrosía ignota dijo...

Buena noche

el tema es escabroso, claramente una vena que molesta, un seguro económico que lo mueve. Indudablemente es movido por sectores que machacan la voluntad de la mayoría.

A veces, muchas veces, es tan sano aislarse de esta problemática, pero es bueno estar al día, porque sino solo somos instrumentos al azar y nos convertimos en masa que no piensa pero que reacciona.

Hasta pronto

Luna dijo...

El poder político es una empresa. De lo contrario no estaríamos como estamos.

Saludo enorme, Xixe.

Manuel dijo...

No te falta razón , los indignados son la clave para salir del alienamiento capitalista , en España estamos al borde del abismo. El movimiento nació el 15 -3 2011 en Madrid, pero ahora está apagado y la esperanza está en USA , aunque en Grecia están muy molesto y en Inglaterra e Israel ( sobre todo hay conatos ) acaban de poner en You Tube la entrevista que hace Jordi Evole a José Luis Sampedro que explica muy bien lo que hay, dura 13 min y es lo mejor que se ha dicho sobre el tema, supongo que en Chile andáis muy mal, por lo que seguí del caso de los mineros atrapados, me pareció un Pais con muchas deficiencias , aunque no deja de ser un parecer , no lo conozco. Saludos

Hell dijo...

El movimiento de los indignados fue un intento de despertar de la masa que permanecía adormecida. Aún así todo ha quedado en nada...
Saludos!

En Vida Real dijo...

En definitva el mundo está revolucionando ó despertando del descaro mediático y el asalto económico de la gente común y eso casi es imperceptible. Los grandes capitalistas, los imperios, como lo dijera Marx (sin caer en palabrerías históricas y retóricas) se están convirtiendo en su propio sepulturero. Cuando veo los noticieros y leo los diarios, me viene a la mente algunas cosas bíblicas como el fin de los tiempos, que vemos cosas raras, pese a que algunos dicen que una cosa no tiene que ver con la otra. Para mí nada se debe estudiar de forma aislada, sino, concatenada. Gracias amigo por tu sesudo escrito.

RECOMENZAR dijo...

Maravilloso el texto.Aprendo cuando leo y me lleno de vigor para mi mente
Un abrazo

Isabel Martínez Barquero dijo...

Por algo hemos empezado, Xixe. Está claro que el sistema actual no nos sirve a la inmensa mayoría, pues todos, hasta los políticos son gobernados, por los pocos que en el mundo tienen poder y dinero, unos cuantos apenas (Los Selimann, los Rostchild, los Rockefeller, los Wagbur....). Se impone un cambio y se exige desde todos los puntos del planeta. Mi duda es si podrá hacerse efectivo para bien, pues con los datos actuales parece que vamos a la involución, y eso sí que me preocupa seriamente, por no decir que me aterra.
En España, la situación está muy fea.

Mario dijo...

Esperemos que se logre el equilibrio, que los tres se sienten a conversar, trabajadores, empresas y gobierno, que para eso haya justicia y equidad y que nadie salga dañado, las inversiones son tan importantes como los derechos de los trabajadores, se trata de comunicación más que de guillotina, revolución o violencia. Saludos.

Matías dijo...

La concentración de poder...Todo un tema que estamos sufriendo acá en ARgentina.

Un abrazo, chamigo!

Estrella Altair dijo...

Hay mucho mas que perder por parte de TODO, que en aquella otra epoca que apuntas..

queda camino por recorrer, pero la violencia... en las calles parece inevitable... con el paso del tiempo si las cosas no mejoran..

Un saludo

M. dijo...

Al menos en España, parece que el movimiento de los indignados se diluye. Lamentablemente. Quizás la heterogeneidad en sus filas sea una de las causas. El no haber sabido aglutinar tantas sensibilidades distintas y no haber sabido cómo sacar un rédito tangible de todas sus propuestas.
Es complicado, pero desde luego, ojalá tanto esfuerzo sirva para algo.
Aquí aprendiendo como siempre.
Un saludo.

zayi dijo...

Yo creo que el proletariado es menos vulgar que en el pasado por aquello de la cultura...pero hay que aceptarlo, también es más cobarde.

Un besito.

Sol dijo...

Dadas las referencias históricas que conozco y lo que actualmente acontece en mi pais, soy muy escéptica a esas llamadas "revoluciones". A la final el paradigma socio-económico se impone y compra muchas, demasiadas conciencias.

No me gustan los absolutismos y trato de flexibilizar constantemente algunos paradigmas, aun así no puedo dejar de sentirme muy defraudada por la forma como es administrado el poder por aquellas clases políticas que olvidan el verdadero fin de sus funciones. Ya no hay ideología que valga, sólo sirve como pretexto para dividir y fomentar odios innecesarios.

¿Alternativas? Protestemos sí, elevemos nuestra más enérgico repudio a la desigualdad imperante, sin olvidar que la verdadera revolución debe comenzar en cada uno de nosotros.